QUIJOTE

libro-ebook-1-parte

Descifrado (gracias a la palabra comodín: galgo corredor):

No ha mucho tiempo que vivía un hidalgo (Cervantes) de los de lanza (pluma) en astillero (mesa), adarga antigua (cartapacio), rocín flaco (silla), de cuyo nombre no quiero acordarme (porque es él mismo; cuerda, horca, cuerdo), en un lugar de la Mancha (Toledo, como se verá más adelante, donde Cervantes estaba escribiendo en su casa de retiro).

[Descripción de Toledo] Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados (ayuno de los judíos), lantejas los viernes (musulmanes), algún palomino de añadidura los domingos (cristianos), consumían las tres partes de su haciendo (heredad: Toledo, Felipe II; y no las 3/4 partes como dicen)

  • ¿En qué lugar de la Mancha? Toledo.
  • ¿De quién no quiere acordarse? De él mismo. Al mismo tiempo, Don Quijote también será Felipe II. Es decir, Don Quijote son dos personajes a la vez: Cervantes y Felipe II, que en cada momento se alternarán. ¿Por qué? Porque el libro es una adivinanza sobre la historia de España (Felipe II).

comentario-quijote-cap-0

comentario-quijote-cap-1

comentario-quijote-cap-2

comentario-quijote-cap-3

comentario-quijote-cap-4

comentario-quijote-cap-5

comentario-quijote-cap-6

comentario-quijote-cap-7

comentario-quijote-cap-8

comentario-quijote-cap-9

comentario-quijote-cap-10

comentario-quijote-cap-11

comentario-quijote-cap-12

comentario-quijote-cap-13

comentario-quijote-cap-14

comentario-quijote-cap-15

comentario-quijote-cap-16

comentario-quijote-cap-17

comentario-quijote-cap-18

comentario-quijote-cap-19

comentario-quijote-cap-20

comentario-quijote-cap-21

comentario-quijote-cap-22

comentario-quijote-cap-23

comentario-quijote-cap-24

comentario-quijote-cap-25

…49

Mar sesgo, viento largo, estrella clara,

camino, aunque no usado, alegre y cierto,

al hermoso, al seguro, al capaz puerto

llevan la nave vuestra, única y rara.

En Scilas ni en Caribdis no repara,

ni en peligro que el mar tenga encubierto,

siguiendo su derrota al descubierto,

que limpia honestidad su curso para.

Con todo, si os faltare la esperanza

del llegar a este puerto, no por eso

giréis las velas, que será simpleza.

Que es enemigo amor de la mudanza,

y nunca tuvo próspero suceso

el que no se quilata en la firmeza.

 

Soneto con estrambote de Cervantes:

AL TÚMULO DEL REY FELIPE II EN SEVILLA (Miguel de CERVANTES)

Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describilla,
porque ¿a quién no sorprende y maravilla
esta máquina insigne, esta riqueza?

Por Jesucristo vivo, cada pieza
vale más de un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla,
Roma triunfante en ánimo y nobleza!

Apostaré que el ánima del muerto
por gozar este sitio hoy ha dejado
la gloria, donde vive eternamente.

Esto oyó un valentón y dijo: “Es cierto
cuanto dice voacé, señor soldado,
Y el que dijere lo contrario, miente.”

Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

________

Lope de Vega: (Cfr. René Lavand)

Un soneto me manda hacer Violante, 11 A
que en mi vida me he visto en tanto aprieto; 11B
catorce versos dicen que es soneto: 11B
burla burlando van los tres delante. 11A

 

Yo pensé que no hallara consonante 11A
y estoy a la mitad de otro cuarteto; 11B
mas si me veo en el primer terceto 11B
no hay cosa en los cuartetos que me espante. 11A

 

Por el primer terceto voy entrando 11C
y parece que entré con pie derecho, 11D
pues fin con este verso le voy dando. 11C

 

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho 11D
que voy los trece versos acabando; 11C
contad si son catorce, y está hecho. 11D

______________

Aquí nació mi vida a la esperanza
y aquí esperó también que moriría;
ahora que vuelvo aquí, parecería
que el tiempo me persigue y no me alcanza.

Detiene otoño el paso a la mudanza
que en la luz, en el aire se extasía:
los árboles son llamas, su alegría
enciende ya mi bienaventuranza.

Todo pasó. Todo quedó lo mismo:
como si en este otoño floreciera,
ardiendo en el fulgor de su espejismo,

última para mí, la primavera;
abismo del no ser al ser abismo
la eternidad del tiempo prisionera.